viernes 6 de enero de 2012

Tres relatos de contrastes e ilusiones

Cuando se reanuda el fútbol francés tras las Navidades lo hace con la Copa, en donde todos los equipos de Primera debutan en la competición y se juegan a una carta la presunción de superioridad que les pertenece frente a rivales inferiores. En esta ronda, los 1/32 de Final, las historias más anónimas embellecen este alegato igualitario que es todo partido de Copa. Las diferencias de categoría, presupuesto y masa social se difuminan. La Copa integra. No mira estatus y solo valora méritos. Son duelos generosos, que sin jugarse ya regalan comentarios a los desconocidos. Y he aquí tres relatos, siempre con la ilusión de la mera experiencia por venir, por traspasar, por unas horas, los límites locales y llegar por prensa y televisión a toda Francia.

Locminé St. Colomban-PSG. Domingo 8 de enero, 17.30h.
Encontrar la esencia de una Copa es trasladarse a la Bretaña francesa. Allí, un equipo de la CFA 2 (Quinta división) se medirá al líder de la Ligue 1, además de club más mediático de la actualidad. Locminé vive bajo la expectación y el verde y rojo del equipo invade la localidad. La modestia es tal que para el evento se trasladarán al estadio Moustoir, del vecino Lorient. Todo es poco para la cita, histórica: su club se medirá por primera vez a un conjunto de la máxima categoría.
En el equipo asoma Maxime Randuineau como icono del contraste. Un joven de 22 años, nacido cerca de París, que compagina fútbol y estudios. Enfrente, la opulencia parisino-catarí. Él y su entrandor, Didier Noblet, se conocían previamente del Vannes, club al que ambos precisamente debieron eliminar para que ahora vivan esta celebración. Y Noblet adelanta: "Debemos disfrutar del momento. Que no se nos olvide que volveremos al anonimato de la CFA 2, a menos que...".

Red Star FC-Olympique de Marsella. Sábado 7 de enero, 20.45h.
El Red Star, de los suburbios de París, juega en la National (Tercera categoría). Pese a la humildad de hoy, el equipo verdiblanco posee cinco títulos de Copa: cuatro de ellos logrados en la década de los veinte y la quinta en 1942. Además, fue miembro de la primera Liga disputada en Francia en la temporada 1932-33. Como el mismo Marsella, por cierto.
Pero aparte de ese vínculo nostálgico, hay otro elemento común que servirá de punto de unión. Se trata de Steve Marlet. Exjugador del Marsella y exinternacional francés, está a solo cuatro días de cumplir los 38 años. De su amplio bagaje quedará esa Final de UEFA en 2004, cuando, contra el Valencia, fue titular compartiendo delantera con Didier Drogba. "Nuestro único objetivo es permanecer en National. Contra el Marsella, como alguien experimentado, mi función será controlar las emociones, canalizarlas". Las suyas serán naturales, al igual que sus recuerdos son inevitables. "Jugué en el Marsella, ahora estoy en el Red Star (su club de formación), será en el Stade de France...".

Lyon-Duchére-Olympique de Lyon. Domingo 8 de enero, 17.30h.
La ciudad de Lyon tendrá la oportunidad de celebrar un derbi por todo lo alto. El Lyon-Duchére, de la CFA (Cuarta división), se medirá al Lyon, gigante de la ciudad y recientemente monarca del fútbol galo. Gerland los acogerá.
Para descubrir al Lyon-Duchére podemos advertir que por él pasó Eric Abidal en el inicio de su carrera. También, que el club fue felizmente noticia en 2006 al llegar a los Octavos de la Copa tras eliminar a dos equipos de Primera: Toulouse y Estrasburgo.
El corazón de la ciudad por sus dos hijos es una carta que también se juega. La identificación con el menor es incitada por su técnico, Eric Guichard: "El 80% de la plantilla está formada por jugadores de la ciudad, cosa distinta al Lyon". De 48 años, el entrenador fue jugador del grande lionés hasta 1989, año del ascenso del equipo a la Ligue 1. Será una festividad local, e incluso un preámbulo. Y es que el siguiente partido del Lyon-Duchére será, ya en su Liga, ante... el Lyon II. Y para disputarse con ellos, líderes, el primer puesto.

Cuadro completo de 1/32 de Final, aquí.

Para este post se consultaron las webs de L'Equipe, de Le Télégramme, de Le Progres, de la Federación francesa de fútbol y de las webs oficiales de los equipos.

PARA SABER MÁS:
Los modestos soldados de Rennes, por Tomàs Martínez.

lunes 5 de diciembre de 2011

La Premier sin Speed: recuerdo y fútbol

No fue un fin de semana más en el fútbol británico. La Premier, en sus distintos estadios, se vio obligada al tributo. Demasiado prematuro, siempre merecido. En lugar de un silencio ruidoso las gradas se volcaron en un aplauso agradecido. Por uno de los suyos. Su alcance es global. Gary Speed dejó lo mejor de sí en esos campos. Lo que le valió estar en el equipo ideal de 1993 o ser, en la celebración de 10 años de Premier (1992-2002), el de mayor suma de partidos, 352. Luego sería el primero en alcanzar los 500 encuentros. Todos los estadios le despidieron. En Leeds, Newcastle, Blackburn, Manchester, Wigan, Wolverhampton o Londres. En Birmigham, donde Giggs inclinaba la cabeza, y en Liverpool, con el padre de Speed, Roger, recibiendo el calor de Goodison Park. La primera jornada de Premier sin uno de sus ilustres dejó el homenaje. El contexto es obligado, pero no paralizante. El fútbol continuó su curso y dejó, ya en el césped, varios nombres propios:

Phil Jones, el mediocampista. Una aparición tremenda en esta temporada. El acierto de sir Alex trayéndolo del Blackburn es indudable, y sus prestaciones ya hacen ver con buenos ojos su coste. Desde el central, empieza a asumir un papel de mediocentro, cosa que le era familiar en Ewood Park. Su versatilidad se mantiene y se confirma. Debutó con Inglaterra en octubre y ya contra España se situó en el centro del campo. Y en el United se está asentando ahí. Más adelantando, el área rival es zona de aproximación. Así, ante el Aston Villa anotó su primer gol como diablo rojo, en una llegada desde atrás en la que, con el interior y de primeras, conectó un envío de Nani. El infortunio de hace dos semanas, cuando marcó en propia meta ante el Benfica, también quedará atrás.

Yakubu saca un póquer. Un clásico de los campos ingleses, el nigeriano marcó los cuatro goles de su equipo, el Blackburn, para vencer en el duelo ante el Swansea (4-2). Y con esa cantidad hubo variedad. Dos tantos fueron de remate oportuno en el área, otro de preciso disparo a la escuadra y el último de penalti, con serenidad. Pero para Yakubu no se trata de algo inédito. En la 2003-04, con el Portsmouth, ya logró un póquer. Es su primer año en Ewood, y su entrada parece resultar ideal. En su debut, anotó dos goles que ayudaron a derrotar al Arsenal (4-3). Fue el Man of the Match.

Tim Krul, hacia la confirmación. Se debate cuál es el mejor portero de la Premier y en la reflexión salen Joe Hart y Tim Krul. El holandés, como en un test intensivo, debió ofrecer lo mejor de sí mismo ante el Chelsea, y aún así fue víctima de tres goles. Las paradas en su partido número 50 con el Newcastle fueron múltiples. A Lampard le desvió un penalti y a Sturridge le amargó en casi la totalidad del encuentro. El 0-3, con resarcimiento final del propio Sturridge, podrá dejar una estadística ingrata, que superpone tres minutos de impotencia a 89 de brillantez. Pero su crédito se consolida. Ya internacional holandés, 2011 le está lanzando.

Bale y el primer palo. Bajo esa relación vinieron dos de los tres goles con los que el Tottenham goleó al Bolton. En el córner del 1-0, el galés atacó el balón casi con la espuela izquierda y superó a Jaaskelainen. En el 3-0, peinó un balón para el remate final, prácticamente bajo palos, de Defoe. Un movimiento de doble resultado. Y mientras, un Bale que era un filo por su banda. Una maquinaria de potencia y técnica imparable. Una de las alas, junto a Lennon, de un equipo que cuando ataca vuela.

Steven Taylor, rescatador. Ganaba 0-1 el Sunderland ante el Wolves, y un penalti increíble amenazaba con cerrar el partido. Increíble por la lamentable simulación de Larsson y por la credulidad del árbitro. Pero el mismo Larsson vería detenido su disparo por el bueno de Hennessey. Entonces, llegó un giro concentrado en 26 segundos. Blocado el balón del penalti, el portero sacó en largo, controló Taylor y cedió la pelota a un compañero. El delantero corrió y al instante ya esperaba al remate. El centro lo cabeceó a gol. Y al poco repitió: balón suelto en el área y golpeo de primeras, junto a un palo. Dos toques, sin más. Transparente gloria, no fingida, para el goleador del equipo en la 2010-11.

miércoles 21 de septiembre de 2011

El once más original de Ferguson

Cuando salió la lista de jugadores que formaban el once del Manchester United ante el Leeds en la Carling Cup la alineación se adivinó como un puzle sin empezar. Sabes qué piezas tienes pero aún no dónde deberás colocarlas para formar el dibujo correcto. La escasez de jugadores defensivos y la acumulación de los ofensivos desconcertaron en los momentos previos. Un aliciente regalado para los curiosos en un partido de por sí atrayente. Un Leeds-United evoca a partido importante, y con el recuerdo todavía de la victoria del Leeds 0-1 en Old Trafford en una tarde copera en enero de 2010. Pero la táctica, y dentro de ella el posicionamiento de cada uno de los jugadores, era la cuestión abierta.

Con el balón ya rodando se vio la adaptación. Valencia, extremo, se retrasaba al lateral. Carrick, mediocentro, acompañaba en el centro de la defensa al joven Fryers y en ataque hasta cuatro delanteros se distribuían a lo ancho del ataque. Un 4-2-4 con Diouf y Macheda abiertos, Berbatov enlazando y Owen listo para finalizar.

Man United (vs Leeds United. Carling Cup, 20 septiembre 2011): Amos; Valencia, Carrick, Fryers, Fabio; Park, Giggs; Diouf, Berbatov, Owen y Macheda.

Dominó el United contra pronóstico, ya que estrecho en el medio se podía pensar en un Leeds que dominara la pelota aunque luego los de Ferguson pudieran dominar las áreas. Y de ahí, el marcador. Pero el Leeds decepcionó, la verdad. Inferior de nivel, no igualó la desventaja mediante la intensidad. Se mostró poco combativo. Apretó poco y dejó jugar demasiado al United. Giggs, Park, Owen, Berbatov... Entraban, se movían y tocaban, y el equipo se sentía cómodo. En Diouf se notaba su naturaleza de ariete con sus muchas diagonales hacia dentro, dejando en esos casos el costado para las subidas de Valencia o las permutaciones de Park u Owen. También se le vio atento en las ayudas defensivas. Mientras, Macheda se quedó más fijo en su costado, maniobrando desde allí. Sin grandes alardes ni grandes demostraciones individuales el United marcaba el paso ante un destemplado Leeds, sólo capaz de poder inquietar mediante el balón parado. Eso sí, dentro del tono cómodo destacó la actividad de Park o la resolución de Owen, con dos goles, el segundo magnífico, y una asistencia a Valencia que rozó un nuevo tanto. Un presencia ofensiva de la que careció Berbatov. Pareció cómodo en su papel de enganche, retrasándose para recibir y jugar de cara pero ausente en funciones rematadoras.

El once de Carling sorprendió y desorientó, y sin duda hizo recordar un precedente no muy lejano y similar por lo atípico aunque en sentido contrario. Del carácter ofensivo en Leeds al acorazado defensivo que presentó el Manchester United en FA Cup, en el mismo Old Trafford, ante el Arsenal (2-0). Hasta siete jugadores defensivos frente a los dos únicos defensas natos de anoche. Onces, ambos, bastante heterodoxos.

Man United (vs Arsenal. FA Cup, 12 marzo 2011): Van der Sar; Brown, Smalling, Vidic, Evra; Rafael, Gibson, O'Shea, Fabio; Chicharito y Rooney.

Con 0-3 al descanso, rubricado por la zurda de Giggs, la segunda mitad se redujo a minutos de inventario. El debut del prometedor medio Pogba y que Owen completara un hat-trick quedaron entonces como únicos puntos de interés para el resto del partido. Owen acarició el objetivo con un gran quiebro en el área y un golpeo suave y colocado que rozó el palo. Mientras, Pogba asomaba en el medio junto a Park luciendo su imponente físico y su golpeo con la derecha mediante diversos desplazamientos en largo. Un plácido estreno para el francés.

Pero la última sorpresa, y seguramente imagen icónica de la originalidad del United de anoche, llegó antes del final. Con los tres cambios realizados, el central Fryers sintió molestias físicas y debido a ello se retiró antes de tiempo. Era lógico, precaución para no agravar la dolencia con la ayuda de un resultado amplio y un final de partido próximo. Jugar con 10 merecía la pena por conservar el estado físico del chaval. Pero en lugar de cerrar con tres defensas, Ferguson decidió mantener la línea de cuatro y para ello reinventó como central zurdo al mismísimo Berbatov. Fue el recurso final de la noche. Una defensa formada por Valencia, Carrick, Berbatov y Fabio, la imagen de cierre. La versatilidad extrema ofrecida por el imaginario de Ferguson.

miércoles 17 de agosto de 2011

Paso uno, quedan 37

La expectativa en Argentina por el debut de River Plate en la B Nacional seguro que resultaba mayor que para muchos otros partidos del Apertura. Normal ese trato preferencial para un club enorme en una vicisitud singularísima. Finalmente en El Monumental, ante Chacarita, arrancó la nueva etapa llevada por Almeyda desde el banquillo.

Con mucho interés me preparé para el partido, para estar presente en el inicio de esa travesía. Anotados los dos onces, me puse a buscar la retransmisión online. Y con éxito al primer intento. Todavía con varios minutos para comezar, la TV Pública argentina ofrecía el final del Lanús-Independiente. Llegué en el momento preciso para ver, en el tiempo añadido, cómo Pavone marcaba el único tanto del partido para Lanús. Gol y victoria. Justo a la espera del arranque de River en Segunda asomaba como protagonista uno de los miembros del descenso millonario.

Así llegó al fin el inicio del partido, con un cielo lluvioso y un césped caprichoso con los jugadores, mojado hasta el resbalón. Se presentaba River con los regresos de Domínguez y Cavenaghi, más el estreno de los jóvenes Ocampos y Abecasis. Y no tardó el equipo en encontrar ese rasgo común para esta temporada. La pugna. Equipos rivales que aprietan en el medio y atascan tus intenciones. Ante un Chacarita más pausado con la pelota, dándole paseos sobre el campo, River anteponía un ejercicio más vertical con transiciones rápidas. Ahí aparecía Carlos Sánchez, buscando caminos interiores o quedándose en la derecha, con un pie derecho funcionando como un surtidor abierto de centros. Y en uno de ellos, fenomenalmente curvado, Díaz se elevó bien para cabecear mejor. Anotaba River a los seis minutos de su estrenada historia en B Nacional.

De la pelea constante se destacó un inagotable Aguirre. Siempre dispuesto a presionar, a robar, a sumar metros y metros sin preguntar mientras una pelota no sea de su propiedad. Jugar es otra faceta, que en su caso no practica con tanto valor. No importa cuando dispones del Chori Domínguez. Clarividente, atinado y hábil, se bautizó en su regreso con participación y desequilibrio. Rozó el gol y dio asociación a su equipo. Gol es palabra de Cavenaghi, de discreto debut. Otro día irá mejor. Es entonces cuando ya se puede definir una posible estructura de funcionamiento en el equipo. Cuatro nombres para tareas distintas y complementarias. Robo y presión, desborde y atrevimiento, asociación y sutilidad y contundencia y gol. Recuperación, juego, pase y definición.

Buscó respuesta Chacarita, con minutos en el segundo tiempo de mando, pero la presión generalizada sobre el rival llevó a la imprecisión final. River ganó por la mínima, el primer paso de un camino que aún requiere otros treinta y siete. Parecen muchos, y la impaciencia por dejarlos atrás no debe llevar a querer llegar a la meta sin antes atravesar el recorrido.

sábado 13 de agosto de 2011

Jardim, técnico en ascensión

En este fin de semana da comienzo la Liga Sagres portuguesa, tras el anticipo de la Supertaça. De hecho, el balón ya rodó ayer con el empate a dos en el inaugural Gil Vicente-Benfica. Se trata de un campeonato que presenta el inicio de una nueva etapa entre los cuatro clubes más potentes, Oporto, Benfica, Sporting de Portugal y Sporting de Braga. Todos ellos, menos el Benfica, con cambio de entrenador. Y quiero detenerme en Braga, ante la figura de su técnico Leonardo Jardim que presenta una carrera aún breve en el tiempo pero rica en logros y experiencias que merecen ser expuestas.

El técnico, actualmente de sólo 37 años, inició su camino triunfal en 2008 cuando se hizo cargo del GD Chaves, previa experiencia en el AD Camacha, en el último tramo de la temporada 2007-08 en Tercera División. Entonces el equipo quedó en cuarto lugar, rozando el ascenso. Jardim continuó, y con la opción ya de planificar y sin la urgencia anterior, el Chaves firmó una temporada de brillo en la 2008-09. El Chaves logró el ascenso, objetivo primordial, pero además soñó en la Copa rompiendo pronósticos. Alcanzó la final, perdida ante el Oporto, pero el mero hecho de llegar a esa fase fue por sí mismo un acontecimiento extraordinario.

Tras la hazaña, sus pasos le llevaron a otro proyecto, el del Beira-Mar 2009-10. El de Madeira reafirmó sus éxitos y en su primera temporada llevó al equipo hasta la máxima categoría nacional. Segundo ascenso consecutivo con dos equipos distintos. Y mientras no se debe olvidar su juventud. Debutante en Primera, la temporada pasada llevó a una cómoda permanencia al equipo. Después de no cerrarse su renovación con el club, Jardim tomó una decisión muy personal y atípica. A falta de dos meses para el final de temporada, sin la renovación producida y con el equipo cómodamente instalado en mitad de tabla, decidió dar por concluida su etapa en el Beira-Mar con efecto inmediato. "Me marcho para que tanto el club como yo podamos planificar nuestros futuros". Fue una salida precipitada tras una labor innegable.

Surgieron informaciones que señalaban un Oporto interesado en Jardim. Significativo el interés para suceder a Villas-Boas y su altísimo listón. Eso nos haría pensar en la probada capacidad y la alta confianza que ya despierta este técnico. Al final, su siguiente paso le ha llevado al Sporting de Braga. Un club, igualmente, de exigencia, y quien fuera subcampeón liguero 2010 y en la 2010-11 participante de la Champions, finalista de la Europa League y cuarto clasificado en la Liga Sagres, sólo por detrás de los tres históricos. Jardim conoce a qué se aspira, y recoge el compromiso. "Debemos estar entre los cuatro primero en intentar lograr un título". Para su llegada a Braga contará de inicio con un buen conocido, el medio al que ha traído del Baira-Mar Djalma (no confundir con otro Djalma, el angoleño del Oporto también fichaje de este verano).

Sin saltos o atajos, sin movimientos bruscos pero con pasos constantes y marcha firme. Jardim camina con una progresión constante. Tercera, Segunda y Primera. Y en Primera, de alcanzar una permanencia a competir en la cima de la tabla. Una ascensión continua.